¿Pueden los Cristianos Perder su Salvación?

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La discusión sobre si los Cristianos pueden perder su salvación o no es un tema muy controversial en la iglesia de hoy. ¿Qué se supone que debemos pensar cuando un creyente se aleja de la fe y se desvía completamente de seguir a Cristo? ¿Hay posibilidades de que pierda su salvación?, acaso ¿Nunca fueron salvos? Creo que, al buscar la respuesta a esta pregunta, debemos llegar a comprender la doctrina Bíblica de la perseverancia de los santos que argumenta que la salvación de un creyente no se puede perder.

La perseverancia de los santos es la creencia de que el plan de Dios de redención no fallará. En otras palabras, Dios cuidará a sus hijos para que no puedan perder su salvación en base a cualquier pecado que puedan cometer. Es esta creencia la que asegura de que “una vez el creyente es salvo” será “siempre salvo”. Tenemos conocimiento de esto porque sabemos que Dios no salva a las personas por sus obras, sino más bien se basa en la obra de Cristo. A lo largo de las Escrituras estamos seguros de que la obra de Dios en nuestros corazones es mayor que los pecados que cometeremos. Al estudiar la doctrina de la perseverancia de los santos, podemos comprender la promesa de que Dios mantendrá firmes a sus hijos.

Poder comprender la doctrina de la perseverancia de los santos es esencial para una comprender Bíblicamente la redención de los pecadores. Esta doctrina es importante, no solo porque nos enseña sobre nuestra naturaleza pecaminosa, sino también porque revela más sobre la inmensa soberanía de nuestro Dios y su historia de salvación. Podemos estar seguros en Cristo al comprender la doctrina de la perseverancia de los santos.

El pasaje de Juan 10: 27-29 me hace pensar cuando Jesús dice:

Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen. Yo les doy vida eterna, y nunca perecerán, ni nadie podrá arrebatármelas de la mano. 29 Mi Padre, que me las ha dado, es más grande que todos; y de la mano del Padre nadie las puede arrebatar.

Este versículo, nos asegura la promesa de Dios hacia sus hijos de que no seremos abandonados. En otras palabras, los hijos de Dios están completamente seguros en sus brazos y nadie puede arrebatarlos. Por ejemplo, si pensamos en alguien que está siendo rescatado de ahogarse. A medida que se ahoga, su rescate no depende de cuántas veces mueva los brazos, sino que depende de quien lo está rescatando. Esto se parece a nuestra salvación ya que no contribuimos “nada a nuestra salvación, excepto el pecado que hizo necesaria la salvación”, así como dijo una vez Jonathan Edwards. Nuestra salvación no depende de que nos mantengamos alejados del pecado, sino que depende únicamente del guardián de nuestra salvación. Dios promete que no dejará a Sus ovejas y es por esta promesa que sabemos que, como Sus ovejas, somos salvados de nuestro propio pecado y de la separación eterna de Dios. ¡Qué verdad para descansar! Porque no tenemos que confiar en nosotros mismos, pero podemos descansar en esta hermosa seguridad de nuestra salvación.

Es importante para los Cristianos entender la perseverancia de los santos porque apunta nuestro enfoque hacia Dios y nos informa más sobre Su carácter. Entendiendo cuán firmemente Dios nos sostiene y cómo Él no perderá ninguna de Sus ovejas, podemos crecer en nuestro entendimiento de que nuestra salvación no está basada en nuestras obras. Esto nos llevará a vivir con un gozo y confianza increíbles en Cristo. Creo que el entendimiento de la perseverancia de los santos nos guía a un entendimiento y apreciación más profundos del carácter de Dios en general. Este profundo entendimiento del carácter de Dios nos llevará a un amor asombro por Dios. Creo que hay cuatro características esenciales de Dios que se refuerzan con el principio de la perseverancia de los santos. Estas son:

  • Dios no cambia (Inmutable): Su plan de salvación nunca cambia y no depende del pecador.
  • Dios es todopoderoso (Omnipotente): Él guardará a Sus hijos y Su plan de salvación es seguro.
  • Dios lo sabe todo (Omnisciente): Dios conoce a todos, conoce el futuro de Sus hijos y es capaz de guardarlos en Su mano.
  • Dios es fiel: En su salvación por los pecadores, Dios no deja a ninguno de los Suyos, sino que es fiel para continuar Su obra en sus corazones. 

A través de la doctrina de la perseverancia de los santos, podemos llegar a tener un profundo entendimiento de la fidelidad de Dios. Esta doctrina nos enseña que nuestra salvación no es nada de lo que hacemos y nos da certeza de nuestra salvación recordándonos la naturaleza firme de Dios.

Creo que la Escritura claramente apoya la enseñanza de la perseverancia de los santos. Sin embargo, si no estás seguro de tu posición en este tema te animo a echarle un vistazo a los siguientes versículos y cavar hondo en la Escritura en tu búsqueda:

  • Juan 6:35-51: Dios no perderá a ninguno de los que vengan a Cristo.
  • Romanos 8:30-38: Nada puede separarnos del amor de Dios.
  • Filipenses 1:6 y Juan 10:28: Él completará la obra de salvación en Sus hijos.
  • 1 Pedro 1:3-6 y 2 Timoteo 1:12: Somos guardados por el poder de Dios para nuestra herencia futura.
  • Hebreos 13:5b y Deuteronomio 31:8: Él nunca nos dejará.

A través de estos versículos podemos ver que, como Cristianos, no podemos perder nuestra salvación porque no fue adquirida por nosotros en primer lugar. La salvación no es algo que hayamos ganado sino un regalo de parte del Señor (Efesios 2:8-9). Sin embargo, aunque nuestra salvación es un regalo, esto ¡no significa que debemos continuar en nuestro pecado! Nosotros, como creyentes, debemos continuar firmes en la fe y seguir adelante hacia la meta, como nos lo recuerda Hebreos 12:1 diciendo, “…despojémonos del lastre que nos estorba, en especial del pecado que nos asedia, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante.” Nuestra salvación no viene por nuestra búsqueda de la fe, sino que esta es la evidencia de nuestra salvación. Sí, seguimos con fe en nuestras dificultades, podemos consolarnos sabiendo que el Señor preservará a Sus propios hijos, incluso cuando fracasemos.

Al final, te dejaré con una cita de R.C. Sproul acerca de la doctrina de la perseverancia de los santos porque creo que hace énfasis en los fundamentos acerca de la comprensión de este principio Bíblico. Dice:

…Prefiero el término la preservación de los santos, porque el proceso por el cual somos guardados en el estado de gracia es algo que es realizado por Dios. Mi confianza en mi preservación no está en mi habilidad de perseverar. Mi confianza descansa en el poder de Cristo para sostenerme con Su gracia y por el poder de Su intercesión. Él nos traerá seguros a casa.

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